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La lucha feminista y millennial

Por PV - martes, 3 de diciembre de 2019


La lucha feminista y millennial

“Con las marchas pacíficas, nos dan la espalda; con las pintas en los muros también nos dan la espalda pero, por lo menos nos prestan atención"...la consigna de la activista Daniela Medina, quien junto con otras tres activistas de las organizaciones feministas “Marías Aborteras” y “La Kraken feminista”, además del periodista Miklo Rivera, se presentaron este martes 26 de noviembre en Barrio Universitario Toluca, en el marco del llamado 25N, Día Internacional de la lucha por la erradicación de la violencia contra la mujer.

Casi 10 mujeres son asesinadas cada día en el Estado de México, convirtiéndose no sólo en una de las regiones más violentas para ser mujer del país, sino de Latinoamérica. “A mí me matan todos los días, cuando matan a alguna de mis hermanas” sentencia Dafne Arias.

Luego de algunas jornadas de manifestaciones agresivas en las que algunas manifestantes realizaron pintas en muros y monumentos de distintos puntos del país, las mexiquenses organizaron una noche de encendido de velas en honor de las víctimas de feminicidio, en el centro de Toluca, sin embargo, la asistencia fue menor a la esperada y la cobertura en medios fue casi nula, reflejo de una sociedad poco empática con este grave problema de seguridad.

Las jóvenes que defienden la causa de forma elocuente, con estadísticas en mano e historias que conocen de cerca, pertenecen a la generación milennial, un segmento de la población más participativo, demandante, que exige derechos y libertades para el género femenino que quedaron pendientes para otras generaciones como los baby boomers y la generación X.

Enfatizan que la crianza limitada -en la que los colores, los juegos, los juguetes y la forma en la que se manejan las emociones, estaban determinados por el sexo con el que nacieron- está rebasada y debe quedarse en el pasado.

El mundo dual (hombre- mujer) en el que vivieron la mayoría de sus abuelos y padres, se ha transformado y requiere una transformación de conciencias porque los esteretipos “machistas, afectan a todos, a hombres y a mujeres” señalan. Solo por mencionar un ejemplo, 8 de cada 10 suicidios son cometidos por hombres, porque no saben manejar sus emociones, se les impide llorar desde pequeños y no cuentan con grupos de contención que les permitan expresarlas e identificarlas.

Atribuyen a esa educación “patrialcal/ machista” la violencia e inseguridad que hoy viven las mujeres, ya que se objetiviza a las mujeres y se fomenta la agresividad en los hombres, como característica inherente.

Las integrantes de estos grupos feministas no sólo hacen manifestaciones, muchas de ellas imparten pláticas y talleres para apoyar a mujeres violentadas; orientar a las y los jóvenes en temas de educación sexual o difundir conceptos como la “crianza respetuosa” en la que se busca eliminar los estigmas de género en la educación de los niños, por mencionar algunos ejemplos. Temas relevantes de los que poco se hablaba y en mucho menor medida se aplicaban durante la infancia y adolescencia de esta generación. Sin duda una labor plausible que no ha recibido el merecido reconocimiento.